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sábado, 22 de septiembre de 2012



                                                                FASCITIS PLANTAR
 
Las fascitis plantar es una de las lesiones mas frecuentes en deportistas o en personas que han hecho un cambio brusco de calzado (generalmente estacional).
Tras los meses de verano, donde por comodidad utilizamos un calzado mas holgado, con menos talon y frecuentemente andamos descalzos es muy común la aparición de dicha fascitis.
Tambien un entrenamiento excesivo en deportes de alto impacto como correr, tenis, basket, padel y un largo etc, donde dicha estructura esta soportando una tension extrema al intentar amortiguar cada paso es algo habitual y ademas motivo de cese de dicha actividad deportiva en primera instancia.
Podriamos definir la fascitis plantar como la inflamación de la membrana o aponeurosis que recubre la musculatura  intrínseca de la planta del pie. En cualquier situación de extrema tensión dicha estructura dara siempre problemas en su localización mas débil que es la inserción de dicha musculatura en la tuberosidad del calcáneo.
Dicha fascia, funcióna cual ballesta proporcionándonos una amortiguación y adaptación a los diferentes terrenos, con el uso de calzado, dichas estructuras se ven limitadas y readaptan sus dimensiones a las necesidades del mismo… por lo que cuando estas cambian… bien por cambio de calzado, bien por deterioro del mismo o por un aumento de la actividad deportiva o laboral, nos podemos ver sorprendidos por esta incomoda dolencia.
Tradicionalmente, cuando el paciente acudia a consulta, una de las pruebas complentarias que por protocolo se realizan es una radiografia de perfil para ver la integridad estructural de la zona. En ocasiones concurre el dolor con la imagen de un espolón, que no es mas que la calcificación de dicha aponeurosis, como mecanismo de aligerar la tracción de la zona.
El corredor presenta un típico dolor en la parte inferior del talón, comienza con un vago dolor, intermitente, que puede convertirse en agudo y persistente al producirse la fascitis plantar y llega a ser punzante, penetrante, especialmente por las mañanas en los primeros pasos al levantarse de la cama, y va desapareciendo, en general en una quincena de minutos. O tras períodos de inactividad (estar sentado un rato). El dolor lo sentimos como la imposibilidad o sufrimiento importante al  apoyo o al subir escaleras, al andar descalzo, de puntillas o de talones,  puede llegar a limitar la actividad diaria.
El dolor lo reproducimos si nos tocamos el talón en su parte anterior y seguimos el recorrido de la fascia, por la planta del pie, aumentando con la flexión de los dedos del pie.





Al comenzar a correr, como en otras lesiones debidas a sobrecarga deportiva, se puede desencadenar el dolor sobretodo al comienzo de una sesión de entrenamiento. Puede disminuir durante la carrera, no reapareciendo hasta el final de la misma, a veces, varias horas después o al final del día. Como no queremos parar de entrenar, caemos en un círculo vicioso, donde con cada entreno agravamos más la lesión, llegando en casos más severos a incapacitarnos para la actividad diaria.



La lesión puede ser en un pie (unilateral) o en los dos (bilateral). Se describe como un dolor agudo, que imposibilita el apoyo del pie, y que va hacia toda la planta del mismo.

Todo tratamiento ira encaminado en dos direcciones, en primera instancia la reducción de la sintomatología dolorosa es la mas urgente por la incapacidad que provoca. Para ello nos serviremos de todo el arsenal antiinflamatorio que actualmente tenemos, que abarca desde los medios físicos como ultrasonidos, fisioterapia, electroestimulacion, ondas de choque, frio local, y un largo etc y  a  nivel farmacológico también podemos recurrir a cualquier antiinflamatorio, a nivel local, sistémico o intralesional. 


Al mismo tiempo deberemos concretar la etiología de la fascitis, para lo que la exploración de la zona y un estudio biomecánico concreto nos dará con toda seguridad el origen del problema.
Sin olvidar una correcta nutrición, donde podremos encontrar también diferentes ingredientes que reducirán en parte el dolor y favorecerán la recuperación de la zona.
VITAMINA C: antioxidante, y componente indispensable en la reparación del tejido conectivo, indispensable para la formación de colágeno, se recomienda de 1-3g al día durante la lesión.
Zinc: para la elasticidad de los tendones y regenerador de los tejidos. Recomendado 15-30 mg al día.
Glucosamina: Regenerador de tejido conectivo en dosis de 500mg 3 veces al día como sulfato de glucosamina.
Aceite de pescado omega 3: para la inflamación y auto inmunidad. Dosis de 2-3 g al día.

En definitiva se trata de una dolencia que aunque puede tener un proceso de resolucion lento por ser una zona en continuo movimiento y presion con lo que el proceso de cicatrizacion que tiene lugar en reposo da marcha atras durante el dia... 
Pese a todo, es una dolencia que si se trata correctamente no ha de convertirse en algo cronico.
 

domingo, 16 de septiembre de 2012



TENDON DE AQUILES, LESIONES

El tendón de Aquiles  es una zona particularmente sensible en la anatomía del fondista, es el punto débil del corredor (por el requerimiento constante de la dorsi-flexión del tobillo y de la flexión plantar), su mantenimiento en buen estado debe ser uno de los cuidados que debemos controlar.  Debido al gran aumento de corredores populares en los últimos tiempos, estamos comprobando como aumentan también las lesiones sobre éste tendón, por diversos factores que estudiaremos a continuación (como el de un estudio que evidencia que el 56% de los atletas con tendinopatias del TA eran pronadores del pie).

Esta dolencia es el mal número 1 del corredor de fondo (se han relatado un 35% de las lesiones del corredor).  La inflamación del tendón, se produce cuando la presión ejercida sobre el tendón es mayor que la resistencia del propio tendón. La lesión del TA puede ser: traumática, inflamatoria (gota, infecciones, etc.), degenerativa (a consecuencia de micro roturas), etc.
Es la base de la pantorrilla, está constituido por los musculos gemelos o gastrocnemios, de aproximadamente 11 a 26 cm. (interno y externo) que constituyen un solo cuerpo carnoso, (son músculos biarticulares que se extienden desde los cóndilos femorales al calcáneo), y el músculo sóleo de aproximadamente 3 a 11 cm., situado en profundidad (que es un músculo monoarticular).  Los tendones de estos 3 músculos (tríceps sural), se unen hacia el talón para formar el tendón de Aquiles. El tríceps sural  va a unirse (inserta) a la cara posterior del calcáneo (hueso del talón) y en su mitad inferior, está rodeado de varias estructuras, lo que da lugar a distintas lesiones con síntomas muy similares. La función principal del TA es la flexión plantar del pie.

El Tendón de Aquiles es el mas voluminoso y potente del cuerpo, con estas medidas aproximadamente: longitud 15cm, anchura 12-15mm., espesor 5-6mm. El TA es el más resistente del organismo. La fuerza necesaria para romperlo es del orden de 4000 N. Con frecuencia, se encuentra sometido a fuerzas cercanas a 3000 N al inicio del sprint o al realizar un salto.  Cuando corremos, la fuerza del tendón se aproxima a 6-8 veces el peso del cuerpo, una carga similar a la máxima fuerza del tendón. Existen estudios que relatan fuerzas de 9kN en el TA, que corresponderían a 12,5 veces el peso del cuerpo durante la carrera.





CLASIFICACION DE LAS DIFERENTES LESIONES DEL TENDON DE AQUILES
  1. Lesiones agudas: roturas tendinosas subcutáneas.
  2. Lesiones crónicas:
  1. En el cuerpo del tendón TENDINOSIS O TENDINITIS, es una dolencia del tendón ligada a micro-roturas de las fibrillas de colágeno, de predominio degenerativo.
  2. En las bolsas serosas BURSITIS (retroaquílea o preaquílea),
  3. PERITENDINITIS: por fatiga debida a sobrecarga del músculo o un traumatismo en la unión músculo tendinosa, que ocasiona dolor a la flexo-extensión y a la presión del tendón, y con el tiempo puede cronificarse dando dolor matutino y dificultad a la flexión plantar contra resistencia (subida de pendientes o escaleras) que persiste tras el esfuerzo.
  4. TENDINOPATIAS BAJAS O DE INSERCIÓN: incluye la lesión de predominio inflamatorio localizada a nivel de la inserción tendinosa y la enfermedad de Haglund, favorecida por el roce del contrafuerte del calzado o por la hipertrofia ósea del ángulo postero-superior del calcáneo, se relaciona con el pie cavo.

Las lesiones pueden ser multifactoriales incluyendo: paratendinosis, tendinosis, tendinosis con ruptura parcial, tendinitis insercionales, bursitis retrocalcáneas y bursitis subcutáneas, rupturas, calcificaciones, a veces las lesiones no son únicas y aparecen de forma combinada, sobretodo en las lesiones crónicas del TA.

Existen estudios que explican que el término tendinitis, implica la presencia de inflamación y de células inflamatorias en el interior del tendón, pero entre los pacientes con lesiones de TA crónicas no encontraron éstas células ni en el tendón ni en el paratendón.  Por esta razón hablaremos de la patología del TA en general como tendinopatias, (antiguas tendinitis) y de las rupturas en especial.

martes, 11 de septiembre de 2012

DOLOR DE RODILLA - SINDROME BANDA ILIOTIBIAL - EJERCICIOS

El síndrome de fricción de la banda iliotibial  es una lesión por
sobreuso de los tejidos blandos  en la parte distal del muslo, en la
parte externa de la rodilla. Es una de las principales causas de dolor
lateral de rodilla en los corredores y ciclistas.

La banda iliotibial es una banda gruesa del tejido blando fibroso que se
extiende de la cadera hacia abajo por la parte exterior del muslo, y se
inserta en la tibia. La banda es crucial para la estabilización de la
rodilla en la marcha, desplazándose desde la parte posterior del fémur a
la parte anterior durante la marcha. El rozamiento continuo de la banda
sobre el epicóndilo lateral femoral con la flexión y extensión repetida
de la rodilla durante la carrera puede provocar inflamación de la zona.



En los corredores, el borde posterior de la banda iliotibial choca
contra el epicóndilo lateral del fémur justo después de que el pie
golpea en el ciclo de la marcha.

Al correr cuesta abajo o al correr con velocidad más lenta pueden
exacerbar el síndrome de la banda iliotibial ya que la rodilla tiende a
flexionarse menos en el golpe del pie.

En los ciclistas, la banda iliotibial se desliza anteriormente cuando se
pedalea a hacia abajo y posteriormente cuando se pedalea hacia arriba.
La banda iliotibial está predispuesta a la fricción, irritación, y
microtraumas durante este movimiento repetitivo, ya que sus fibras
posteriores se adhieren estrechamente al epicóndilo femoral lateral.

*Ejercicios de Fortaleciento*
En el último encuentro de la American College of Sports Medicine se
trató el tema del Síndrome de Banda Iliotibial que se posiciona como la
segunda lesión más frecuente de rodilla en corredores y ciclistas.

Los resultados presentados en la reunión sugieren un nuevo enfoque para
lidiar con el dolor de la banda iliotibial. Si bien la rehabilitación
tradicional se ha centrado en la elongación y el estiramiento de la
banda, los primeros resultados de un estudio realizado por la
“University of Calgary’s Running Injury Clinic” indican que el
fortalecimiento de los músculos de la cadera puede ser más efectivo - no
sólo para la rehabilitación, sino fundamentalmente para la prevención de
la lesión en el primer lugar.

El artículo describe un estudio ordenado por el Reed Ferber . Él tuvo un
éxito del 100 por ciento, con 23 pacientes hasta la fecha con un
programa de fortalecimiento de la cadera de seis semanas. Los ejercicios
claves (ver imagen realizada por Trish McAlaster para Globe) utilizan
una banda elástica para fortalecer los abductores de la cadera,
extensores de la cadera y glúteo medio.

Realizar los siguientes ejercicios durante seis semanas para fortalecer
los músculos de la cadera.

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